Las comunidades argentinas en el exterior viven la pasión por el Mundial con una emoción aún mayor, sintiendo la cercanía de su país a través de la tecnología.
La tecnología permite estar conectados con la familia y amigos, compartiendo la alegría de cada partido como si estuvieran juntos.
A pesar de la distancia, el sentimiento de pertenencia y el orgullo por Argentina se mantienen intactos.