La icónica camiseta azul utilizada por la Selección Argentina en el Mundial de México 86, especialmente en el partido contra Inglaterra, tiene una historia particular y polémica. Si bien se asocia a la gloria y a momentos épicos, su origen no fue el esperado.
Según relatos de Oscar Ruggeri, la camiseta no era parte del equipamiento oficial y se compró de urgencia en un mercado similar a La Salada en México. Bilardo, el director técnico de la época, no estaba conforme con las opciones disponibles por ser muy pesadas, y se optó por estas camisetas más livianas.
La historia se repite en la previa del partido contra Inglaterra en el presente Mundial. A pesar de la mística que rodea a la camiseta azul, el actual técnico, Scaloni, aclaró que no solicitó específicamente jugar con ella, generando cierta sorpresa ante la expectativa colectiva.