Inglaterra presiona alto en campo argentino, buscando recuperar el balón cerca del área rival. Jugadores como Bellingham y Rogers participan activamente en esta estrategia.
Argentina intenta salir jugando desde atrás, con Romero y Messi participando en la circulación, mientras Julián se mueve en ataque.
La presión inglesa dificulta la salida limpia del equipo argentino, que busca alternativas para progresar en el campo.