Se cuestiona la grandeza histórica de la selección inglesa en el fútbol, argumentando que, a pesar de haber inventado el deporte, su palmarés es escaso, con solo un Mundial ganado en 1966 en circunstancias polémicas (el gol fantasma).
Se destaca la falta de títulos importantes en la Eurocopa y la reciente derrota en una final como local ante Italia. La "virginidad absoluta" de casi 60 años sin logros relevantes se contrapone a la autopercepción de grandeza de los ingleses.
La crítica se extiende a la comparación con Argentina, que posee tres Copas del Mundo, y se enfatiza la necesidad de que Argentina gane la final para "comerse las palabras" de los ingleses y del programa español "El Chiringuito".