La inflación en Argentina continúa su tendencia a la baja, registrando un 1,9% en junio, el dato más bajo en 10 meses. Este descenso se atribuye principalmente a la moderación en el aumento de los alimentos, que subieron un 1,3%, y a la indumentaria, con un alza del 0,4%, frenada por la falta de ventas.
El acumulado de inflación en el primer semestre del año es del 16,8%, un dato positivo para el gobierno y para el bolsillo de los ciudadanos.