Se debate si la alegría colectiva por el Mundial puede tener un impacto positivo en la salud mental de los argentinos, especialmente en aquellos que atraviesan momentos difíciles como duelos o depresiones. Se compara la situación con un analgésico que alivia temporalmente pero no cura la causa subyacente.
Se explora la idea de una "psicología de masas" y si la sociedad argentina puede ser vista como un único paciente a tratar. Se concluye que, si bien no existe un "ser nacional" unificado, las sociedades comparten rasgos comunes que fomentan la confianza y la cooperación.