España eliminó a Francia en semifinales de la Copa del Mundo con una contundente victoria, clasificando así a la gran final del domingo. El equipo español demostró superioridad futbolística y gran personalidad, superando al hasta entonces candidato Francia.
Mbappé, la figura francesa, se mostró apesadumbrado y frustrado ante la superioridad del rival. Francia, que llegaba como favorita, jugará el partido por el tercer y cuarto puesto con amargura.
Esta es la segunda final del mundo para España, que ha cambiado su forma de jugar al fútbol desde 2010, mostrando un estilo más ofensivo y efectivo. El desempeño español en el torneo ha sido notable, destacando tanto en ataque como en defensa.