Un grupo de hinchas de Rosario Central vive el Mundial en una camioneta adaptada como hogar, acampando cerca del estadio.
Comparten su experiencia de vivir dos meses en la "cangú", su casa rodante, donde duermen, comen y viven, mostrando las comodidades improvisadas del vehículo.
A pesar de la precariedad, la alegría y la esperanza de entrar a los partidos los impulsa, aunque admiten que aún no han conseguido entradas y venden choripanes para solventar gastos.