Personas que llegaron a Miami sin entrada para el partido se encontraron con precios de reventa exorbitantes, alrededor de 2.500 dólares, sin poder conseguir tickets a menor costo.
Se mencionó la experiencia previa en Miami, donde los precios de las entradas se derrumbaron cerca de la hora del partido, permitiendo a la gente ingresar sin problemas, lo que generó esperanza para la situación actual.