La búsqueda de entradas para el partido de Argentina se intensifica, con hinchas dispuestos a pagar sumas exorbitantes, superando los 3000 dólares, para no perderse lo que podría ser uno de los últimos partidos de Lionel Messi.
Algunos relatan experiencias de compra tensas, con transacciones "mano a mano" y precauciones para evitar estafas.
Familias enteras viajaron al Mundial, postergando planes originales como regresar después del partido contra Suiza, para poder presenciar este encuentro crucial.