La gestión de residuos y escombros tras el terremoto en Venezuela se presenta como una etapa compleja de la reconstrucción, con un millón veintiocho mil toneladas de material a procesar.
Expertos advierten sobre los riesgos ambientales si los escombros no se distribuyen adecuadamente, ya que materiales no biodegradables pueden contaminar el terreno y el ecosistema, afectando a aves y comunidades costeras.
La planificación adecuada es crucial para reducir riesgos ambientales y sanitarios, considerando que estos residuos tardarán años en degradarse, impactando a futuras generaciones.