Los preparativos para ver el partido son una prioridad para muchos. Grupos de amigas planean reunirse en casas, equipadas con televisores grandes y "tele A" para evitar que los gritos de gol molesten a los vecinos. La celebración incluye comida y bebida abundante.
Algunas personas, como un colectivero entrevistado, expresan su nerviosismo y ansiedad, incluso yendo a trabajar sin poder concentrarse en sus tareas. Otros, como una mujer que lo verá por primera vez sola, debutan en esta experiencia.
La emoción y la expectativa son compartidas por todos, creando un ambiente de unidad y fervor deportivo en la previa del encuentro.