El primer tiempo de la semifinal entre Argentina e Inglaterra concluyó con un empate 0-0. A pesar de la intensidad y las jugadas de riesgo, ninguno de los equipos logró concretar.
El partido se caracterizó por un juego friccionado y pocas oportunidades claras frente a los arcos de Dibu Martínez y Pickford. Inglaterra tuvo una aproximación con un cabezazo de Stones tras un centro de Rai que pasó cerca, mientras que Argentina intentó generar juego ofensivo en los minutos finales sin éxito.
Ambos equipos se mostraron cautelosos, evidenciando la importancia del encuentro. La paridad se mantuvo hasta el final de los primeros 45 minutos, dejando todo abierto para la segunda etapa.