La FIFA ha eliminado las entradas físicas para el próximo Mundial, optando por un sistema de códigos QR.
Los tickets se activan en la aplicación de la FIFA una vez que se recibe el mail correspondiente, y el código QR solo se valida tres horas antes del partido, coincidiendo con la apertura de las puertas del recinto.
Este método busca evitar las estafas y agilizar el acceso de los espectadores.
El precio más económico para acceder a un partido es de 3000 unidades monetarias.