Se presenta una situación donde algunas personas están dispuestas a vender sus pertenencias, como consolas de videojuegos (PlayStation), para poder quedarse y seguir festejando. Se plantea la pregunta sobre si estarían dispuestos a vender objetos valiosos como la Play, y la respuesta afirmativa de algunos, indicando que "después vemos".
Se comenta que es "lindo enseñar eso a los hijos", aunque de forma irónica, sugiriendo la idea de vender muebles de la familia. La actitud general es de priorizar el festejo y la celebración por encima de las posesiones materiales.