Mientras los ingleses se dirigen al aeropuerto, los argentinos celebran la victoria y sueñan con Nueva York. Se cruzan saludos y se comparten anécdotas, como la de haber visto el partido en el Hotel Hilton.
Provenientes de Corrientes y Córdoba, los hinchas expresan su felicidad y orgullo por el equipo. La emoción es palpable al saber que van a una nueva final, y agradecen a los jugadores por dejarlo todo en la cancha.