Una familia argentina, incluyendo a Tommy, vive la previa del partido contra Inglaterra con gran intensidad. Es su segundo mundial juntos y están decididos a entrar al estadio "como sea".
La emoción por el clásico es palpable, y aunque reconocen la importancia del partido, enfatizan que se trata de un encuentro de fútbol donde la mentalidad debe ser de ganar, superando cualquier antecedente histórico.