El estadio, con formas arquitectónicas modernas y un costo de 1500 millones de dólares, presenta un sistema de climatización que mantiene una temperatura interna de 14-15 grados, independientemente del clima exterior. El techo asegura que el partido se juegue sin interrupciones.
Los periodistas comentan la sensación de frío en los pasillos internos del estadio, contrastando con la temperatura exterior. Se destaca la importancia del clima artificial para el desarrollo del encuentro.