La pantalla gigante detrás del vals mostraba el partido, creando una dualidad de escenas: la celebración familiar y la pasión por el fútbol.
La familia enloquecía por el gol, y la fiesta se transformaba en un evento donde el partido era ineludible.
La pantalla gigante detrás del vals mostraba el partido, creando una dualidad de escenas: la celebración familiar y la pasión por el fútbol.
La familia enloquecía por el gol, y la fiesta se transformaba en un evento donde el partido era ineludible.