La alegría que este equipo ha generado en la gente en los últimos años es indeleble. A pesar de la posibilidad de una derrota dolorosa contra Inglaterra, el afecto por el equipo permanece.
Los jugadores son conscientes de la importancia del partido y del mandato popular, asumiendo la responsabilidad de representar el sentimiento nacional y buscar la victoria, tal como lo demuestra la gente con sus banderas.