Se considera que el equipo argentino ofrece un modelo de cohesión y liderazgo del que la sociedad argentina podría aprender. La capacidad del equipo para mantenerse unido en momentos difíciles y la conducción de Scaloni se presentan como un ejemplo a seguir.
Se argumenta que la resiliencia y la unión frente a un liderazgo efectivo son características históricas de la cultura argentina que se reflejan en el equipo. La selección nacional, al superar adversidades y mantener la cohesión, se erige como un símbolo de esperanza e identidad.