La iniciativa de "Tuni Coleman" de tomarse franco para disfrutar del Mundial se ha extendido, generando un debate sobre el derecho al ocio y el descanso para trabajadores y docentes.
Se argumenta que, así como los estudiantes no asisten a clases, los trabajadores también deberían tener la oportunidad de disfrutar de estos eventos, considerando la tensión y el estrés que conlleva el año laboral.
Se menciona que la propuesta de Tuni Coleman ha sido recibida positivamente por diversos sectores, incluyendo docentes que apoyan la idea de un "derecho al disfrute" y la extensión de estas licencias.