El gobierno estadounidense ordenó la suspensión de operativos de la policía migratoria (ICE) tras la muerte a tiros de un migrante colombiano a manos de agentes en Bideford, Maine.
El incidente ocurrió cuando agentes del ICE intentaban detener a Joan Sebastián Guerrero, de 26 años, quien contaba con permiso de trabajo y seguro social. Según testigos, el joven fue sacado a la fuerza de su vehículo y, tras un forcejeo, recibió disparos mortales de un agente.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, denunció el hecho como un asesinato. Un portavoz del ICE afirmó que buscaban a un extranjero en situación irregular con orden de expulsión definitiva.
Las imágenes de cámaras de vigilancia muestran el momento de la detención y el desenlace fatal, generando conmoción y protestas por el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes migratorios.