La derrota de Inglaterra 2-1 frente a Argentina en la semifinal del Mundial 2026 causó profunda desolación entre miles de aficionados ingleses reunidos en las zonas de fans en Londres y otras ciudades del Reino Unido. La esperanza de ver a su selección avanzar hacia la final se desvaneció tras el silbatazo final, pasando el ambiente de euforia a decepción absoluta.
La victoria argentina, por su parte, desató una celebración eufórica entre sus aficionados, quienes ven a su selección a un paso de la gloria mundial, consolidando un partido que ya se perfila como uno de los momentos más memorables y dramáticos del campeonato.