Se denuncia la falta de control del Congreso sobre los fondos reservados de la SIDE y el descalabro en consultorías de empresas del Estado.
Se vincula esto con Karina Milei, sugiriendo que se vendían y compraban candidaturas en "La Libertad Avanza".
Se menciona el caso de una persona que habría pagado 50.000 dólares para que su hija fuera diputada, y se cuestiona la falta de investigación al respecto.