El debate se centró en la tensión entre recordar el conflicto de Malvinas y la naturaleza de un partido de fútbol. Se enfatizó que, si bien es importante tener memoria y recordar a quienes sufrieron, no se deben mezclar las cosas ni cargar a los jugadores actuales con el peso de la historia.
Se destacó la postura de Lionel Scaloni, quien busca evitar "echar leña al fuego" y prioriza el cuidado de los jugadores y la concentración en el partido. Se mencionó que esta actitud busca promover la paz en un contexto mundial convulsionado por guerras.
Se hizo referencia a un video de la AFA y a la prohibición de ingresar banderas alusivas a Malvinas, así como a un supuesto pedido de la FIFA para sancionar a la selección argentina por cantar una canción que mencionaba las islas. Se consideró esta última acción como una "gilada" y se señaló que incluso los niños cantan la canción sin conocer la historia.
Se argumentó que mostrar símbolos de Malvinas podría generar reacciones en el equipo contrario y que es importante cuidarse de no crear conflictos innecesarios. Se recordó la importancia de la diplomacia para la recuperación de las islas.