Se narra un episodio de tensión entre Cuti Romero y el arquero inglés Pete Ford tras el gol de Enzo Fernández. Romero le gritó en la cara a Ford, una reacción descrita como un 'descargo' típico del 'potrero', cargado de bronca.
Esta actitud, aunque controversial, es vista como una muestra de la intensidad y la garra que los jugadores argentinos ponen en cada partido. La celebración efusiva y la confrontación directa reflejan la pasión del fútbol, especialmente en instancias definitorias como una semifinal.