Cuba espera relaciones respetuosas con Estados Unidos, marcando una postura de apertura diplomática en un contexto de alta tensión internacional y regional.
Esta declaración surge tras la visita de una comitiva estadounidense a la isla, con el objetivo de conocer la realidad del país y mantener encuentros de trabajo. Durante el intercambio, los representantes cubanos enfatizaron las potencialidades para una convivencia pacífica y de mutuo beneficio, siempre bajo principios de respeto a la soberanía.
Sin embargo, desde Cuba se prioriza la soberanía nacional por sobre la calidad democrática o las condiciones de vida de su pueblo.