Se criticó duramente la estrategia defensiva del equipo inglés y la falta de cambios por parte del director técnico, incluso después de verse superados. La decisión de mantener un "5-back" (cinco defensores) fue calificada como la "performance managerial más asombrosa" en sentido negativo.
La táctica defensiva llevó a que los jugadores chocaran entre sí y dejaran espacios vulnerables. La inacción del técnico ante el 1-1 en el marcador, manteniendo la misma formación, generó incredulidad y frustración entre los espectadores.