La conducción de Scaloni ha generado una confianza sin precedentes en el cuerpo técnico y los jugadores, llevando a que las decisiones, como los cambios de De Paul y Paredes, no generen protestas.
A pesar de que De Paul era considerado un jugador clave por su pasión, Scaloni optó por sacarlo, y el jugador demostró una excelente actitud al salir. Lo mismo ocurrió con Paredes, quien estaba jugando bien pero fue sustituido sin quejas.
Esta actitud de unidad y confianza en la planificación de Scaloni, quien ha acertado en sus decisiones, es un pilar fundamental del éxito del equipo.