Un hincha relata cómo consiguió entradas para el partido contra Inglaterra de manera insólita: las compró en medio del encuentro contra Suiza, aprovechando la caída de precios en la reventa. Lo que inicialmente costaba 20.000 dólares, terminó costando casi 3.000.
Este método de compra demuestra la volatilidad del mercado de entradas y la estrategia de algunos aficionados para acceder a los partidos del mundial a precios más accesibles, aunque requiera una compra en un momento inusual.