El segmento inicia con un grito de "¡Liberen a Cristina!", que se repite entre la multitud. Las personas presentes expresan su origen geográfico, mencionando San Miguel y Bariloche, mientras comparten la euforia por el triunfo de la selección.
La conversación se desvía hacia un comentario sobre Inglaterra y su supuesto ataque en los partidos, contrastando con la creencia de que solo una persona les creyó y se fue a Argentina. La emotividad del momento se mezcla con consignas políticas y el fervor deportivo.