Se comentan las imágenes de Chiqui Tapia, presidente de la AFA, siendo asistido por Luciano Nakis, dirigente de Armenio, quien le seca la nuca. Se compara esta escena con la figura de Grondona, sugiriendo que Tapia muestra una actitud más descarada y obscena en su ejercicio de poder.
Se destaca la sonrisa de Tapia como una "sonrisa de la impunidad", y se describe su accionar como una "gran jugada" que busca viralizarse. Se menciona que Tapia interrumpe a Messi y le roba la nota, demostrando coraje al hacerlo a sabiendas de que se está grabando. A pesar de ello, Messi le sonríe.