La celebración se extiende a nivel mundial, con argentinos reunidos en Chicago, Vancouver y Rosario para festejar el triunfo de la selección argentina. Hinchas de todas partes se unieron para apoyar al equipo.
A pesar de no haber conseguido entradas, muchos se acercaron para ser parte de la fiesta y alentar desde afuera. La pasión por el fútbol y el orgullo nacional unen a los argentinos, sin importar la distancia.