Al menos tres muertos y tres heridos dejó un nuevo ataque ruso contra la ciudad portuaria de Odessa, en el sur de Ucrania.
Los bombardeos nocturnos impactaron edificios residenciales, provocando incendios y daños materiales.
Las autoridades ucranianas denunciaron nuevos ataques contra áreas civiles, mientras que el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber atacado instalaciones portuarias y depósitos de combustible.
Un informe de la ONU señala que junio de 2026 fue el mes con más civiles muertos en el conflicto desde febrero de 2022.
Se destaca la dificultad de las defensas ucranianas para interceptar misiles balísticos rusos y la falta de municiones antiaéreas.