Desde Australia, Iván, viviendo su segundo Mundial en el país oceánico, compartió la sensación de distancia, especialmente tras haber visto los primeros partidos en Argentina. A pesar de extrañar, destacó la camaradería en el Opera House para ver los encuentros, deseando que la historia se repita.
La conexión con el país se mantiene viva a través de cánticos y la sensación de estar en el estadio, algo que los enviados especiales transmiten desde diversas partes del mundo.