Los festejos por el avance de Argentina a la final se extienden por el mundo. En París, los argentinos coparon las calles, y en Suiza, incluso los escoceses se sumaron a la celebración, mostrando un espíritu de hermandad.
La pasión por la selección argentina ha cruzado fronteras, generando un ambiente de fiesta y camaradería en diversos lugares. La imagen de los argentinos celebrando en el extranjero demuestra el alcance global del fenómeno futbolístico.