Se compara el nivel de las selecciones de España y Francia con el de Argentina. Se destaca que, en mucho tiempo, no se había visto a una selección como Francia corriendo detrás de la pelota durante todo un partido, similar a lo que ocurrió en el segundo tiempo contra Inglaterra.
Esta pasividad en la posesión del balón contrasta con la intensidad y el deseo de Argentina de buscar el juego. La reflexión sugiere que la dinámica de ciertos partidos puede llevar a una selección a jugar 'atrás' de la pelota, perdiendo el protagonismo.