Se debatió sobre la posible final entre Argentina y España, un pronóstico que Jorge de Alessandro había hecho previamente. Se mencionó que los españoles, especialmente los del Real Madrid, odian a Messi por sus actuaciones contra ellos.
Se cuestionó la objetividad de algunos comentaristas españoles, quienes no reconocen a Messi como el mejor jugador del mundo, prefiriendo a Ronaldo. Se argumentó que Messi es considerablemente superior a cualquier otro jugador.
Se anticipó un partido muy difícil contra España, destacando su calidad futbolística. Sin embargo, se reafirmó la confianza en la selección argentina, capaz de superar cualquier obstáculo.