La defensa argentina, liderada por Cristian Romero y el Dibu, se mantuvo atenta ante los movimientos de Harry Kane. El equipo buscó mantener la posesión y evitar riesgos innecesarios.
Se comentó la estrategia de Inglaterra de tener tres hombres de punta, lo que obligaba a Harry Kane a retrasarse. Argentina, por su parte, intentaba llevar el juego a su ritmo, mientras se analizaba si la estrategia de arriesgar o mantener la posesión era la más adecuada.