El partido de Argentina contra Inglaterra en el Mundial fue descrito como el mejor de la Scaloneta. A pesar de ir empatando en el minuto 40 del segundo tiempo, la sensación era que Argentina podía ganar porque los ingleses se habían replegado.
El clima en la cancha fue espectacular, con un ambiente de Copa Libertadores. Durante el himno inglés, los hinchas argentinos comenzaron a cantar "el que no salte es un inglés", y abuchearon el himno rival mientras cantaban el propio más fuerte.