Argentina buscaba generar juego ofensivo con Paredes como protagonista, pero Inglaterra se defendía bien, logrando un lateral. El equipo argentino intentaba avanzar, pero se encontraba con una defensa sólida que dificultaba sus aproximaciones al arco. Harry Kane participó en la defensa, interceptando un pase y forzando un lateral para Argentina.
Los comentaristas señalaron la solidez defensiva de Inglaterra, que se replegaba para proteger su arco. A pesar de los intentos argentinos, el marcador seguía 0-0, manteniendo la tensión en el encuentro.