La expectativa crece a horas de la semifinal del Mundial entre Argentina e Inglaterra. El historial entre ambas selecciones, marcado por partidos icónicos, añade un condimento especial al encuentro.
Se recuerda el partido de 1986 con Diego Maradona, la victoria por penales en 1998 y la derrota en 2002. El encuentro de hoy se presenta como una nueva revancha para Argentina.
El equipo argentino presenta novedades en su formación, con posibles cambios que buscan potenciar el rendimiento. A pesar de los números favorables, se percibe una deuda en el juego colectivo.