Argentina continuaba atacando, con Julián y Paredes como protagonistas, buscando abrir la defensa inglesa. Se generaron jugadas por las bandas, con Tagliafico y Nahuel Molina proyectándose al ataque, pero la defensa rival lograba interceptar los pases o forzar la pérdida de la pelota.
Los comentaristas señalaron que el equipo argentino buscaba variantes en su ataque, incluyendo el juego por los costados, pero la defensa de Inglaterra se mantenía concentrada y bien posicionada para evitar el peligro.