El segundo tiempo del partido contra Inglaterra fue extraordinario para Argentina, quien logró revertir el resultado adverso con un juego de alta calidad. La actuación del equipo fue legendaria, culminando con goles de Enzo Fernández y un cabezazo de Lautaro Martínez.
El equipo mostró una gran distribución de pelota y agilidad, con Enzo Fernández destacándose en su rol de mediocampista. La remontada y la victoria final consolidan la mentalidad ganadora de Argentina.