La selección argentina alcanzó la final de un campeonato, un hecho inédito que la posiciona nuevamente en la cima. El partido de mayor relieve fue contra una selección fuerte y con gran historia, lo que añadió un condimento especial a la victoria.
El ambiente festivo se desató tanto dentro como fuera del estadio, marcando un día inolvidable para el equipo. El próximo partido se jugará en Nueva York.