Se analiza el arbitraje del partido, calificado como correcto por uno de los comentaristas, a pesar de algunas quejas sobre una patada de Enzo. Se reconoce que hubo juego brusco por parte de ambos equipos.
Se menciona un incidente entre Bellingham y Carlos Barco, donde este último recibe un golpe de atrás. La reacción de Bellingham es cuestionada, y se especula sobre los motivos de su arrebato.
Se añade un dato curioso: Inter Miami, equipo de Messi, nunca había perdido en el estadio donde se jugó el partido. Además, se comenta que el árbitro estadounidense hablaba inglés, idioma que dirigió a Messi en la MLS.