El análisis post-partido de la victoria de Argentina en el Mundial resalta el gran oficio del equipo para darlo vuelta, a pesar de haber cedido el mediocampo. Se cuestiona la decisión del técnico de replegarse ante Inglaterra, una táctica que ya había empleado en partidos anteriores contra México y Noruega, y que aparentemente compromete el rendimiento defensivo.
Se debate si la estrategia de regalar el medio campo fue la correcta, especialmente considerando que Inglaterra generaba peligro al atacar. A pesar de las dudas tácticas, se reconoce que Argentina jugó un gran segundo tiempo y logró el resultado esperado, enfocándose en disfrutar la victoria y prepararse para el próximo rival.