Se describe la situación en el barrio de Belgrano, donde la alegría y la felicidad por el triunfo de la selección argentina son comparables a las vividas en el Obelisco. A pesar de la lluvia, la gente celebra con entusiasmo.
El ambiente es de euforia colectiva, con cánticos y celebraciones que se extienden por toda la ciudad. La victoria une a los argentinos, quienes comparten su pasión por el fútbol y su orgullo nacional.