En las redes sociales circula la versión de que Argentina "volvió a robar" o que el partido estaba "arreglado". Las acusaciones surgen a raíz de una supuesta falta previa de Anderson a Messi, que habría desencadenado la jugada que terminó con un golpe a Kane y que, según algunos, debió resultar en expulsión.
Se critica la actitud de Bellingham, calificada como "miserable" y "cobarde", especialmente por un gesto hacia el "colo" Barco. Estas polémicas se suman a la tensión del encuentro, con acusaciones de juego sucio y decisiones arbitrales dudosas que generan indignación entre los opositores.